
La EPOC es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica que afecta a los pulmones y que se manifiesta por tos habitual, expectoración abundante y disnea. Los pacientes van tolerando esta sensación de falta de aire de forma que en ocasiones no la notan, pero poco a poco va limitando sus actividades habituales hasta el punto en que el paciente se ve claramente limitado.
La EPOC es una enfermedad tratable y que se puede prevenir, tal y como argumenta el doctor Jesús Molina, médico de familia del Centro de Salud Francia en Madrid y miembro del Comité Científico de GesEPOC (Guía Española de la EPOC).
¿Por qué se produce la EPOC?
La EPOC se produce por el efecto del tabaco. En otros ambientes como en sociedades menos desarrolladas que la nuestra existen otras situaciones como la inhalación de humos de combustibles que originan la aparición de la EPOC, pero en nuestro entorno sanitario el gran culpable es el tabaco. La EPOC hace que se vaya produciendo un deterioro progresivo de la función pulmonar que provoca que el paciente respire peor, así que lo que hay que hacer es evitar fumar y, en caso de que ya se sea fumador, dejarlo.
Incidencia y sintomatología
La EPOC es una enfermedad muy frecuente hasta el punto de que se está considerando un problema importante de salud en nuestro entorno socio sanitario. El hábito del tabaco cada vez está más extendido, sobre todo en personas jóvenes y más aún en mujeres, que son quienes empiezan a fumar de forma más temprana. En referencia a los síntomas de la EPOC, se caracteriza por expectoración, tos y disnea. Estos son los tres puntos que hacen que el paciente acuda al médico, quien sospechará que puede padecer EPOC. Se realizarán una serie de pruebas complementarias, entre las que destaca la espirometría, para poder llegar al diagnóstico final.
¿Existe tratamiento?
La EPOC se trata básicamente con broncodilatadores, cuya acción consiste en abrir el bronquio para que entre más aire en el pulmón y así el paciente respire mejor. Los tratamientos son muy seguros y cada vez están avanzando más. Además, presentan pocos efectos secundarios por su forma de uso, la inhalación, que se realiza a dosis muy bajas. Al administrar los broncodilatadores en estos dispositivos, el tratamiento va directamente al pulmón y por eso son necesarias pocas dosis para conseguir la eficacia deseada.
La importancia de un diagnóstico temprano
El diagnóstico precoz de la enfermedad quiere evitar el deterioro progresivo de la función pulmonar y el aumento de los síntomas. Si esto ocurriera, el paciente podría llegar al extremo de necesitar oxigeno. Los pacientes con EPOC pueden mantener una vida normal gracias al tratamiento farmacológico. De hecho, se están diseñando nuevos fármacos de forma intensa que logran avances importantes en el tratamiento de la enfermedad, de manera que deje de ser tan limitante y se convierta en algo más llevadera.